La televisión, esa caja que atonta!

Alguien, pensando posiblemente en la forma de cajón gordo e inútil, la llamó
"la caja tonta" porque de ella solo salían las doctrinas de los gobernantes,
únicos capaces de mantener en pie una infraestructura necesaria para emitir,
y lo más importante, únicos que tenían la mano que firmaba los permisos de
frecuencia.
Como en todo, las cosas cambian, y ahora las teles parecen cuadros, siguen
siendo tontas, pero menos, las siguen dominando los políticos pero menos, y
nos siguen atontando tanto o más que antes.
Con la llegada de la televisión digital terrestre, muchos creyeron que el
panorama iba a cambiar, que las cosas ya no iban a ser iguales, que
tendríamos más oferta. Sí, es cierto, tenemos más oferta pero de peor
calidad, y gran parte de la culpa la tenemos ahora los televidentes, porque
no cambiamos nuestra forma de ver la tele a los modos que la nueva
tecnología nos ofrece.
Seguimos empeñados en mantener los canales de siempre, con los programas de
siempre, con las personas de siempre, y aunque critiquemos, seguimos dando
de comer a gente que no tiene otro mérito que gritar más que otros en la
tele, o desnudarse en una revista del hígado porque ese mes, pobrecita, no
llega al fin.
Con la nueva filosofía de canales, los llamados "generalistas" tienen poco
futuro si no quieren darse la torta del siglo.
El futuro ideal pasa por los canales temáticos, donde el televidente decide
qué y cuando ver.
Eso sí, si queremos ver televisión de calidad, nos va a tocar pasar por
caja, porque el sistema actual de audiencias medidas por intereses tiene los
días contados por inexacto, mentiroso e increíble.
Ese sistema utilizado de forma rastrera por las cadenas para echar al
molesto, o para cargarse lo que dicen que no tiene audiencia, es también
utilizado por el anunciante que decide en consecuencia de lo visto donde
invertir sus dineros de imagen.
Cada primero de mes vemos los estudios de audiencias, y todos ganan, todos,
incluso los que no están dentro del sistema porque ya no tienen que estar al
no entrar en el juego de los publicistas.
El mes de septiembre llega, se oyen muchos rumores de nuevos canales, pero
nada está decidido todavía, porque los contendientes, que al final son
cuatro o cinco, se están tanteando entre ellos y cambiándose los cromos como
en los juegos de niños.
Estaremos atentos a lo que ocurra, pero mientras tanto, sigamos dando de
comer a la misma panda de vividores y vividoras!

La culpa fue del chachachá!

Exacto! Como siempre, la culpa es de otros, nunca de quien verdaderamente se
equivoca.
Hoy Google nos sorprende con el cierre de Wave, y dice que la culpa es de
los usuarios, que no estaban preparados. Yo, que soy un inocente me lo
podría hasta creer, de no ser porque hoy es la primera vez que veo este
servicio o lo que fuera de google.
Tomo como referencia esta noticia como ejemplo de las cosas que la sociedad
padece, y que nunca sabe por qué ni quién es el culpable de que las padezca.
En política, cuando un gobernante se equivoca, la culpa es de la oposición,
que no sabe hacer oposición, o es culpa del anterior gobierno, porque dejó
las arcas más vacías que el bolsillo de un turista el 29 de agosto, sin
importarle que oh casualidad! ya llevan más de seis años gobernando.
Lo tengo claro: cuando me equivoque, la culpa será del chachachá, del vecino
de enfrente o del lucero del alba! Al menos mientras intentan librarse de
una culpa que seguro no tienen, se olvidarán de mi fechoría y yo podré
seguir campando a mis anchas.
Contamina! que algo queda.

Iniciando la aventura.

No sé si ha sido una rabieta, o que era algo que tenía que ocurrir, pero
aquí estamos con una nueva aventura. Quizás me esté equivocando y metiéndome
en un fangal, o quizás sea la forma de dejar mis pensamientos, los más
profundos y los más idiotas, a la vista de las personas que me quieren bien,
y a la vista de aquéllos curiosos que ni me quieren ni me conocen, o me
odian hasta el punto de leerme para luego ponerme a parir.

En la declaración de intenciones que todos hacen para sus blogs, prometen
hacer muchas cosas que luego se quedan a medias. Yo estoy seguro que algunas
cosas de las que ahora pienso nunca verán la luz en este blog, y otras en
las que ni siquiera pienso estarán aquí plasmadas.

Como inicio creo que está bien, no esperéis grandes cosas de alguien como
yo, porque la vida está hecha de cosas pequeñas y de personas pequeñas que
pasan desapercibidas.